Anhelos Fugaces

Esta no es una historia de amor. No es una historia de odios tampoco. Una existencia tranquila, monótona quizás. Cuantas posibles historias habían quedado en el tintero, sin terminar a veces, apenas comenzadas otras. El coraje de seguir un rumbo hasta el final no era para ella. No había finales, pero si muchos inicios. Elegir un camino implica descartar todos los demás, una elección presume una renuncia a otras posibilidades. No, no tenía la valentía necesaria para hacerlo. Finales abiertos que se van esfumando poco a poco y que casi no se sienten como tales. Y aun así había logrado tomar decisiones drásticas y abruptas cortando con todo lo que le impediría llegar a otro destino. Pero había momentos como estos en los que la melancolía la envolvía. El presente era todo lo que tenía e infinitos momentos fugaces que ciertas veces su alma anhelaba con fervor, pero todo pasa, el amor, el odio y también la melancolía. Mejor no aferrarse a nada y continuar a volar donde el viento la lleve.

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